Primero la Patria

Ante la muy delicada situación que vive nuestra Patria, la Democracia  Cristiana de San Luis expresa:

1* Que estamos ante un reclamo de justicia y de equidad  en la recaudación y en la distribución.

2* Que no corresponde ni enfrentarlo cerrando oídos, ni con agravios, amenazas ni  chicanas. Tampoco,  transformarlo en una cuestión de ganar o perder, de vida o muerte partidaria.

3*  Está muy  claro que el problema no  se  resolvió ni se cerró con los últimos anuncios de la Presidenta.

4* Que la dimensión que ha alcanzado este problema lo convierte en una delicada  cuestión de estado y por lo tanto solucionable mediante el pleno funcionamiento de las instituciones  de nuestra democracia representativa, republicana y federal. No agitando fuerzas de choque partidarias con dirigentes cuya  incontinencia verbal los convierte  en  provocadores y amenazas a la paz social.

5* El Ejecutivo y el Legislativo Nacional son  los que deben actuar, reconociendo por cierto la función clave – al parecer desconocida  muchos funcionarios – que le

cabe al Defensor del Pueblo de la Nación.

6*  No habrá solución  con órdenes desde estructuras partidarias. Ni con desmesura por parte de ninguna de las partes.

7* Que la solución pasa única y exclusivamente por la vía del diálogo, apasionados sólo por el Bien Común y el amor al prójimo. Primero y por sobre todo, la Patria.

8*  Que a mayores niveles de poder le corresponden mayores niveles de responsabilidad en los sucesos. Por lo tanto es el Gobierno Nacional quien tiene la mayor parte en  la génesis del problema y quien debe  dar con grandeza los pasos inmediatos necesarios para instalar el diálogo.

9* Debería en lo inmediato suspenderse la vigencia de la medida original y retrotraerse el trabajo y el estado de las rutas a la situación del día anterior de esa desdichada Resolución Ministerial.

10* Pedimos a todos alimentar el espíritu de la paz y la amistad para resolver todo lo que debamos resolver los argentinos,  aún dentro de las diferencias. Que ninguno de los días por venir sean para enfrentamientos, sí para el debate esclarecedor.

11* Adherimos a que el día miércoles 18 de junio se convierta en una Jornada de reflexión y de oración conforme las creencias de cada habitante de nuestra  Patria. Al menos un día para encontrarnos con nuestro Padre y lograr así   paz en nuestros ánimos, humildad y grandeza para practicar la crítica y la autocrítica.  Y para que  sepamos vernos no como enemigos, sino como hermanos.

SAN LUIS. Junio 16 de 2008

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