CICCONE Y LA FÁBRICA DE BILLETES

 

Se resolverá en esta semana y seguramente a favor de la propuesta del gobierno nacional, la expropiación de la empresa antes denominada Ciccone Calcográfica. Situación que presenta unas cuantas aristas no muy claras y que con toda seguridad la expropiación no hará nada para  aclarar y definir.

Los fundamentos de la medida de expropiación incluyen dos conceptos a destacar;

  1. La necesidad de mantener la soberanía monetaria
  2. Concentrar la fabricación de dinero circulante y acuñación de moneda de curso legal y    de documentos de seguridad.

El segundo argumento está claro y  entendible, particularmente por una cuestión de seguridad, de creación de empleo; si bien no estaría para nada mal que exista la posibilidad de efectuar serias auditorías para evitar cuentos como los del INDEC.

Vamos a la “necesidad de mantener la soberanía monetaria”. ¿Qué tiene que ver la soberanía monetaria con expropiar una empresa impresora de billetes? La soberanía monetaria está infinitamente más relacionada con las reservas ciertas, con el trabajo y  la producción, con superávits, con un manejo prudente de todas  las reservas del Estado.  Está más relacionada con la calidad de la economía que con la nacionalidad de las imprentas que hacen los billetes.

Una cosa es fabricar los billetes y otra muy distinta es multiplicar y cuidar nuestras reservas nacionales.

Quién hace los billetes, es una cuestión si se quiere secundaria, con tal que sean de calidad, no falsificables, etc.

Así es como surge otra cuestión.  Casa de la Moneda nuestra tradicional impresora de billetes y acuñar moneda, viene siendo lenta y persistentemente disminuida en su capacidad de trabajo. Este vaciamiento de la capacidad de Casa de la Moneda, incluye por cierto los nueve años de gobierno del matrimonio Kirchner, lo que los  llevó a mandar  acuñar monedas en Chile y billetes en Brasil.  Siendo Boudou Ministro de Economía frenó un proceso de modernización de la maquinaria necesaria para que Casa de la Moneda se ponga al día con la tecnología.  Hace días nomás, le dieron a imprimir billetes a la ex – Ciccone, que vimos eran de  una calidad lamentable.

En todos estos nueve años, ¿nunca surgió la idea de la soberanía monetaria, de la necesidad de concentrar la impresión de moneda? ¿Ni siquiera cuando se advirtieron  diferencias  y fallas en los billetes? ¿Después de nueve años descubrieron el concepto de soberanía monetaria ligado con la impresión de los billetes? ¿Son lelos, lentos o se está escondiendo otra cosa?

O bien, son pícaros que así buscan echar tierra sobre quiénes son los dueños de la ex – Ciccone y de cómo llegaron a esa.

El Gobierno fundamenta este proyecto de ley, como si recién hubiese asumido. Olvidando que los errores que dicen querer corregir  fueron cometidos reiteradamente por ellos desde hace nueve años y sin que medie el menor atisbo de autocrítica.

CICCONEOtro escándalo que encierra esta expropiación, está en el hecho de que tendremos una ley pero no sabremos a quién se le pagará el monto de la expropiación. Porque los cambios de titularidad son varios, oscuros y callados;  no se le responde a la Justicia ni desde la anterior empresa, ni desde la actual intervención. También es oscura la forma en que la firma obtiene plazos especiales para pagar una tremenda deuda con AFIP. De donde surge un interrogante más, siendo que tienen importantes contratos con el Estado Nacional, ¿cómo es que llegan a esa deuda? ¿Nunca pagaron? ¿Nunca se les exigió ese pago? Allí hay responsabilidades que también se quieren esconder.

Y un país serio no puede estar legislando a oscuras, sin saber qué es lo que se adquiere ni a quién.

La oscuridad se aumenta cuando recordamos que el Vicepresidente Boudou no es ajeno a lo que pasa en la ex Ciccone y que también calla y niega información. Pero ahí se lo vio pura sonrisa y felicidad cuando el Senado le dio media sanción a esta ley.

 

Quienes alguna vez han participado de cuerpos colegiados, tienen muy en claro que cuando un tema que  trata ese cuerpo tiene que ver  con alguno de sus integrantes, lo cita o lo roza;  éste debe retirarse de esa sesión. En muchos casos eso está reglamentado, en otros el respeto a la transparencia y a la ética que debe mostrarse en la función pública hace que los involucrados así lo hagan. Y eso no tiene nada que ver con incriminación alguna, ni con pre juzgamiento. Tiene que ver con el respeto que se le debe al pueblo todo.

Pero claro, habría que ver si esta gente saben  de qué se trata el respeto al pueblo y de qué la transparencia y la ética.

San luis. Agosto 20 de 2012

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