Lo docente visto desde la política

 

En los años que viene durando este feudo de los  Rodríguez Saá  hemos conocido todas las maniobras, las artimañas, las presiones, amenazas, etc. que utilizan para ganar elecciones como sea y obtener el poder y  la fortuna que tanto aman.

Un  destino cierto e importante de todos estos  procederes es el sector docente para destruir el peso que tiene en  la sociedad. Y en particular ese  poder de elaborar y   transmitir mensajes a la comunidad educativa, es decir a todo el pueblo de la provincia.

Así,  este gobierno  feudal ha tomado especial cuidado en pegarle duro a  la docencia, en tratar de diluir el peso de sus representaciones gremiales, en quitarle confianza en sus dirigentes, en hacer creer que todo es igual, que no hay posibilidades de cambio.

Es que destruyendo la fe, la confianza y las esperanzas de los docentes saben que destruyen la fe, la confianza y la esperanza de gran parte del pueblo sanluiseño.

Esta tarea de destrucción se intensifica especialmente en momentos electorales. Logrando  que un importante porcentaje del electorado (casi un 40% en el 2003) no concurra a votar. Lo que  traducido en distribución del poder político, es exactamente lo mismo que votar al adolfo – albertismo.

Esto viene ocurriendo desde el año pasado y se proyecta claramente hacia las próximas elecciones de octubre. Y hasta intervenciones poco felices de algunos colegas ayudan a esos  ataques que  serán,  a no dudarlo muy duros y muy intensos en lo que falta. Porque el feudo necesita demostrar que está entero y firme, pese a la acción gubernamental inútil,  derrochona  e insensible de Alberto. Y preparando seguramente la próxima candidatura a Gobernador de Adolfo.

Para nuestra concepción de la política y de la sociedad, la educación es meta en sí misma y camino insoslayable para otros objetivos.

Los logros soñados para la educación se habrán de lograr en un lapso que no será corto, porque son muchos los años de destrucción.  Y para revertir eso necesitamos ser gobierno. Mientras tanto, hay que empezar la pelea en lo legislativo para frenar la destrucción, para controlar al gobierno con los ojos en su nuca, para proponer, para persuadir, para construir. Esta tarea debe acompañar y ser acompañada, por todas las luchas que el pueblo junto a los docentes den para alcanzar objetivos de corto plazo.  Y todo sostenido por la intensidad y la calidad en el trabajo docente, en el gremial y en el de la dirigencia política y social.

Está claro que no hay un solo camino, sino varios caminos que deben confluir, ayudarse, sostenerse.

La  fuerza que habrá de sostener a la dura y prolongada pelea por la educación, es la fuerza invencible del amor. Del amor a Dios y al prójimo para los creyentes. Del amor a la humanidad para los que no. Pero a un  proyecto tan corrupto y cruel como el del feudo provincial,  se lo combate con armas superiores, no con las mismas de ellos. Con amor, con solidaridad,  con esperanzas, con fraternidad, con persistencia.   Nunca con  egoísmo, con soberbia, con envidias, con meras ansias de poder.

Esta instancia electoral nos permite la posibilidad de recortar el brutal poder legislativo que tienen hoy por hoy los Rodríguez Saá y que es la base para los atropellos que se vienen cometiendo.

La docencia de San Luis, debe participar activamente en estas elecciones y educar a su comunidad para que lo haga. Que nadie se quede en su casa, salvo que quieran que esta familia nos siga gobernando. Las múltiples expresiones partidarias democráticas que están inscriptas para esta contienda electoral, expresan distintas formas de pensar y de actuar. Algunas tienen historia, otras tienen prontuarios. Si no hay una mayor expresión de unidad es porque no todo se puede unir. Pero si no hay unidad  en lo electoral, puede haberla después  en la tarea  legislativa.

Esta campaña electoral y el futuro político de San Luis, tendrá una fuerte impronta en lo  educativo y cultural. La política con trayectoria limpia y honesta y la docencia nos necesitamos mutuamente para poder recortarle en este año el poder al feudo y poder ser gobierno después.

Hoy, necesitamos  el compromiso de la docencia en  participar activamente en estas elecciones y de transmitir  ese mensaje a la comunidad provincial .Luego deberán  acompañar, aplaudir, criticar, sostener la labor de construcción de una verdadera alternativa de poder para tener un gobierno que desde la democracia concrete el Bien Común.

Lo que no necesitamos son discusiones subalternas, ni estériles, mucho menos ataques  a quien está del mismo lado. La tarea es de todos, comienza por la conciencia de la realidad y sigue por el compromiso de  participación solidario y responsable.

El enemigo de la educación de San Luis es el gobierno de la familia Rodríguez Saá y se sostiene  con  legisladores dóciles a los que ahora tenemos oportunidad de reemplazar

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