LA PAJA EN EL OJO AJENO

Hace ya  casi un mes que los estudiantes de la Universidad Nacional de Villa Mercedes están movilizados reclamando por carencias y falencias que advierten y sufren en sus estudios.   El  tiempo pasa sin soluciones por parte de la Rectora Dra. Ciuffo, quien niega haber recibido petitorios y no  convoca al diálogo.  Dimes y diretes que suelen ser frecuentes en estas situaciones. Lo importante de todo reclamo es saber de su certeza, origen, dimensiones y vías de solución. Y sin diálogo nada de eso es posible.

Los alumnos están pidiendo cuestiones de índole administrativa tales como libretas, orden en las inscripciones, exámenes etc; lo que es de fácil solución a partir de los sistemas informáticos con que cuentan actualmente las universidades nacionales.

Se plantean también cuestiones que son fundamentales en la vida universitaria argentina: la falta de transparencia en la elección de profesores y la democratización de la institución mediante la conformación de un gobierno elegido por la comunidad. Al menos provisorio como suele ocurrir en universidades de reciente creación.

A la falta de vocación por el diálogo estas autoridades, tampoco muestran saber de los fundamentos democráticos de la vida universitaria argentina.

Recientemente los estudiantes recibieron al Ministro de Educación de la provincia, Dr. Marcelo Sosa, quien al tomar conocimiento de la problemática existente, aseguró que respetando la autonomía que  es propia de las universidades nacionales, intervendría ante la Rectora  y ante el mismo Ministro de Educación de la Nación, Dr. Sileoni, para encontrar las soluciones necesarias. Lo cual no deja de reflejar una lógica preocupación y una buena intención.

Lo curioso del caso es que el Ministro Sosa se compromete a gestionar para  una universidad nacional lo que él no hace en la Universidad de La Punta (ULP). Ya me he referido en varias ocasiones a esta universidad no incluida en el sistema universitario nacional por decisión de Alberto Rodríguez Saá cuando gobernó y luego por habérselo ordenado al gobernador Poggi.

Los dichos del ministro Sosa obligan a  destacar algunas cuestiones.

La  ULP fue creada por ley  II-0034-2004(5551), luego reformada por las leyes II-0460-2005 y II-0659-2008. Ley que en su  Art. 3º señala que habrá   reglamentación, proyecto institucional y estatutos.

Lo que hasta el momento no se conoce. Nada se dice de su existencia en la web oficial de la ULP y  nada se conoce por otras vías. Es elemental que universidades, públicas o privadas, hagan conocer sus estatutos,   régimen docente y para alumnos, etc. Si la ULP tiene todo eso el ministro Sosa debe ocuparse para que sean de fácil acceso y conocimiento de quienes integran esa universidad y de todos los que se interesen por ella. Es una elemental exigencia de las legislaciones de información pública.

Ese mismo artículo 3 antes citado,  establece también  un “… órgano colegiado de Gobierno Superior de la Universidad …”   que “…asegure la representación de docentes, estudiantes y graduados en los Consejos Académicos de las Facultades, sobre la base de un régimen autónomo de gobierno democrático.”

Ninguna de estas prescripciones legales se cumple. La Universidad de La Punta no cuenta con un gobierno democrático integrado por todos sus claustros. Lo cual no es de extrañar, porque estamos en un feudo provincial y porque la misma ley autoriza a la ULP a participar en negocios públicos y privados. Para lo cual un gobierno democrático puede convertirse en un obstáculo de transparencia.

Vuelvo  ahora a la intervención del ministro Sosa ante los estudiantes de la UN de Villa Mercedes.

¿Con qué cara, con qué autoridad moral Sosa promete a los alumnos gestionar para una universidad nacional lo que su gobierno no otorga en la universidad provincial?

Ni Poggi, ni Sosa, ni los rectores incluyendo la actual, cumplen sus obligaciones. ¿Sabrán de este derecho conculcado los estudiantes de la ULP? Tantos años de una situación así, muestran que para este gobierno la ley existe sólo para mostrarla, no para cumplirla.  Sólo un cóctel de temor,  obsecuencia e ignorancia, lleva a que reine el silencio.

También en lo universitario, el Gobernador Poggi, el  Ministro Sosa  y tantos otros funcionarios ven la paja en el ojo ajeno,  mientras se hacen los tontos con las vigas que los ciegan.

            SAN LUIS. Junio 9 de 2015.

 

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