CARTA ABIERTA

A LOS SENADORES Y DIPUTADOS DEL OFICIALISMO PROVINCIAL

En su reunión del pasado martes 30 el Senado Provincial aprobó una resolución por la cual “Exhorta al Poder Ejecutivo Nacional a cesar en los actos de discriminación en contra de la Provincia de San Luis y a instrumentar las medidas que correspondan tendientes al pago de la deuda establecida por la Excelentísima Corte Suprema de Justicia de la Nación”.

Está muy bien  el mantener vivo el reclamo de deudas largamente pedidas y discutidas

Tomo el ejemplo de los senadores y les agradezco la oportunidad que me dan para  recordarles y reclamarles – a ellos y a los diputados de su misma fuerza política –  al menos una de las deudas que tienen para con el pueblo sanluiseño.

Defensoría del Pueblo vacante

La que no es otra que la no designación del Defensor del Pueblo, cargo vacante desde octubre de 2004, ya que   no deben tenerse en cuenta los cuatro años que el Dr. Héctor Toranzo ocupó ese cargo de facto.

El reclamo está dirigido fundamentalmente a los legisladores del oficialismo provincial toda vez que son ellos quienes pueden reunir con facilidad la cantidad de firmas  necesarias para proponer candidatos, como así también la mayoría para aprobar la propuesta posteriormente.

La designación del Defensor del Pueblo es responsabilidad exclusiva del Poder Legislativo. El que no lo hayan hecho tras casi doce años,  es una cabal muestra de obediencia a las expresiones del actual Gobernador en las que reniega o descalifica la Defensoría del Pueblo, es decir reniega de la Constitución que él mismo juró cumplir y hacer cumplir.

Señores legisladores oficialistas, vivimos en una república y en ella Uds. forman parte del Poder legislativo de una provincia. Un poder que es  independiente de los otros; el mutuo control que debe ejercerse no implica ni dominio ni obediencia. La obediencia es sólo al marco constitucional y legal.

Ustedes señores legisladores oficialistas, saben sobradamente que sus carreras políticas dependen de su obediencia acrítica a todo lo que les dicen o transmiten los  hermanos Adolfo y Alberto Rodríguez. Es decir,  han renunciado a ser parte de una república. Han aceptado ser parte de un feudo y hacer lo que les manden los señores feudales a cambio de morrales en la forma de cargos y empleos.

El  exhorto.

Uds. senadores provinciales –todos oficialistas-, exhortan al Poder Ejecutivo Nacional  “…a instrumentar las medidas que correspondan tendientes al pago de la deuda establecida por la Excelentísima Corte Suprema de Justicia de la Nación”.

Es de esperar que esta exhortación no tengan el mismo nulo resultado que todos los pedidos que he formulado a los senadores y diputados en forma individual, a los bloques que los contienen y a las  autoridades de cada  cámara  desde 2007.

Dicen también los senadores que “…el incumplimiento por parte del Estado Nacional origina un grave perjuicio a la Provincia de San Luis…”

Lo que es tan cierto como que el incumplimiento de sus obligaciones que han jurado cumplir y hacer cumplir, está ocasionando un gravísimo daño a la vida republicana,  mostrando cómo el capricho de un par de personas con vocación feudal y autoritaria se impone por sobre las instituciones que tanto costó recuperar de las manos de sangrientas dictaduras.

No es que se estén negando a cumplir con la petición de un ciudadano molestón y protestón. Están incumpliendo con las obligaciones que les son propias de los cargos que ocupan y que  juraron cumplir  ante el pueblo que los eligió.

No esperen el respeto que creen merecer por ser legisladores provinciales. No más allá del que se les debe como prójimo. No merecen ser respetados como legisladores, porque Uds. no respetan nuestra constitución y  leyes,  ni el funcionamiento de las instituciones republicanas.

De la Justicia.

Por si no se enteraron, la Corte Suprema de Justicia de la Nación, de quienes Uds. recuerdan en esta resolución la sentencia que ordena al Poder Ejecutiva pagar la deuda para con San Luis, también dijo en su sentencia sobre las tarifas de gas lo siguiente: “Poner en conocimiento del Congreso de la Nación la necesidad de dar cobertura al cargo de Defensor del Pueblo de la Nación”.

Debieran tener en cuenta este recuerdo de obligaciones que la justicia nacional le hace al legislativo nacional, les puede servir para  enfrentarse a las órdenes que reciben.

Por último,

debieran dejar de tenerle miedo a los amos feudales y sí temerle al desprecio popular  que les cabe a los que socavan los cimientos de la república. ¿No temen a que el pueblo haga tronar el escarmiento? Supongo que deben conocer esta frase.

SAN LUIS. Agosto 31 de 2016

 

 

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