Bicentenario de la reconquista

En 1806 la ciudad de Buenos Aires – capital del Virreinato del Río de la Plata – sufrió la invasión de la entonces mayor potencia militar y comercial del mundo: Inglaterra.

Algunos miembros de la clase más acomodada no dudaron en acercarse a adular al invasor, quizás tras los negocios que podrían concretar contando con el apoyo de la poderosa flota inglesa.  Pero el pueblo no toleró en ningún momento esta invasión: otra religión, otra cultura, otro idioma atentaban contra  su identidad. Ese pueblo enfrentó al invasor  por todos los medios posibles: con enfrentamientos armados;  negándoles colaboración y comida, empujando  algunas deserciones.  Juan Martín de Pueyrredón, tan ligado a nuestra historia provincial armó un pequeño ejército que fue rápidamente vencido.

Hasta que surgió la figura de Santiago de Liniers, quien mostrando sus dotes de organización, mando y  táctica militar, trajo desde Uruguay una tropa que fue rápidamente aumentada con  la incorporación de todos los que se enteraron de su existencia.

Con esta fuerza militar casi sin armas pero con convicciones, decisión y un coraje a toda prueba, Liniers  llegó a Buenos Aires, enfrentó a los ingleses, los puso en retirada hasta que el 12 de agosto de 1806 a la 3 de la tarde el jefe inglés Guillermo Beresford se rindió incondicionalmente.

Todo el pueblo sin distinción alguna,  participó en una gesta verdaderamente ejemplar. Lo que muestra todo lo que puede hacer un pueblo con ideas y valor para librarse de cualquier tiranía.

No importa cuán poderoso es el enemigo. Importa qué se quiere y con cuánta convicción y  coraje se lo  lleva adelante.

Tras otro fracaso militar en 1807 los ingleses, eternos piratas de la política y la economía aprendieron que esa no era la forma para dominarnos.  Lo lograron por el comercio, la cultura y por imponernos a sus empleados como gobernantes.  Quizás  esto último sea  la causa por la cual la recordación y festejo de esta fecha se haya ido diluyendo en nuestra socie-

dad, como si fuese un hecho menor.

La Reconquista de Buenos Aires en 1806  constituye uno de los pilares de nuestra más valiente y rica historia de liberación y  soberanía.

La Democracia Cristiana de San Luis rinde homenaje a la memoria de esa gesta y de todos los que la concretaron. Son un ejemplo de cómo debe comportarse un pueblo cuando quieren destruir la esencia de su vida.

No dejemos de transmitir a nuestros niños y jóvenes la importancia de esos hechos en nuestro origen nacional. Y de marcarlos como un ejemplo vivo y presente, digno de imitar cuando las circunstancias lo exijan.

GLORIA Y HONOR A LOS HEROES DE LA RECONQUISTA DEL 12 DE AGOSTO DE 1806

San Luis. Agosto 10 de 2006

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